Mañana retomo la segunda parte de las crónicas de promoción, pero antes quiero hacer un inciso que nada tiene que ver tampoco con esta catastrófica actualidad pero que ilustra muy muy bien el mundo en el que vivimos.

Como muchos de ustedes, veo las series en versión original, y a las ventajas obvias de esta opción le he añadido una inesperada: la VOS me permite eludir la censura que se aplica en España.

¿Censura en España?, pensarán, sorprendidos. ¿Cómo es posible, en este dechado de democracia, en este paraíso de las libertades? Eso me pregunto yo: ¿cómo es posible? Pero lo es: el doblaje sirve para censurar contenidos originales y proteger así nuestras atildadas sensibilidades.

En el episodio número 11 de la novena temporada de Family Guy, Chris y Peter son secuestrados por un viejo nazi, que los encierra en el sótano de su casa. Para huir, se les ocurre poner música de salsa a toda pastilla, para llamar la atención del vecindario. La música llega hasta la casa de Quagmire, que está durmiendo y se despierta molesto. «Maldita salsa, ¿dónde está mi generador de interferencias?», se pregunta, y pulsa un cacharro en su mesilla de noche. Entonces, del cacharro salen gritos de auxilio de mujeres que parece que están siendo atacadas, y Quagmire se duerme plácidamente escuchando los gritos.

Se puede ver el asunto aquí, al final de esta secuencia:

Pues bien: en la versión doblada al español que emiten las cadenas de televisión patrias, se han suprimido los gritos. Cuando Quagmire aprieta el botón, no se escucha nada, por lo que no se entiende el chiste.

Cuando me di cuenta, no di crédito. Pensé que era un error mío o que se había estropeado la tele, pero nada de eso: está eliminado. El público español, por lo visto, no está preparado para esta secuencia. Menos mal que nos protegen.

Ignoro si esto tiene que ver con la Ley Orgánica 1/2004 de Protección Integral contra la Violencia de Género, pero creo que el artículo 20 de la Constitución prevalece sobre una ley orgánica. Al menos, según mis escasísimos conocimientos jurídicos. En caso de conflicto, prevalece tanto la norma de mayor rango (y la Constitución lo es) o la que protege un derecho fundamental (y el del artículo 20 lo es). Por tanto, legalmente, no veo razón alguna para que se censure la pista de audio original.

¿Por qué nos tratan como a menores de edad? ¿De qué coño quieren protegernos? ¿Quién ha tomado la decisión de alterar y pervertir radicalmente una obra ajena y por qué?

Voy a escribir a la filial española del canal Fox linkándoles esta entrada y formulándoles estas preguntas. Si me responden, se lo haré saber.

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