Hobbes libera a aquellos que están excluidos de la sociedad —los que no han tenido éxito, los desafortunados, los delincuentes— de toda obligación hacia la sociedad y el estado si el estado no cuida de ellos. Pueden dar libre curso a su deseo de poder y se les dice que se aprovechen de su capacidad para matar, restaurando así esa igualdad natural que la sociedad oculta sólo en su provecho. Hobbes prevé y justifica la organización de los proscritos sociales en grupos de asesinos como lógico resultado de la filosofía moral de la burguesía.

Hannah Arendt, Los orígenes del totalitarismo

Y una canción sobre Marinaleda:

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