Periferias-2013-HORROR1

John Reed, el periodista americano que vivió la Revolución Rusa junto a Lenin, dejó una única y eterna lección de periodismo. El horror no necesita adjetivos, dijo. Lo escribió antes de conocer a Lenin y de ver la toma del Palacio de Invierno. Lo escribió en los Balcanes, en las muy sangrientas guerras de 1912 y 1913. Se lo inspiraron unas pilas de cadáveres diseminadas por la cuneta de la carretera por la que viajaba. Reed pensó que no había una forma más justa de transmitir el horror que enunciando lo que veía: unas pilas de cadáveres. Calcular a ojo cuántos cadáveres habría. Señalar cómo estaban colocados. Describir, quizá, algo del olor que desprendían. Y ya estaba. Cualquier metáfora y cualquier epíteto reducirían la sensación de horror en quien leyera su crónica. El horror, se convenció Reed, no necesita adjetivos.

Así comienza mi colaboración para la web del Festival Periferias, dedicado este año al horror. Pueden leer el texto completo pinchando aquí.

Anuncios