Cuando veo escrito D. Sergio del Molino pienso en una carta certificada de la Agencia Tributaria y me hago caquitas. Ya han descubierto que no sé hacer divisiones con decimales, algo he hecho mal, me van a llevar a la cárcel por no saber matemáticas, me digo. Luego pienso que se han equivocado, que ese tratamiento de don corresponde a otro Sergio del Molino. Pero en este caso me temo que soy yo. Al menos, así lo espero. Si no, quizá conozca a mi dopplegänger.

About these ads