Un psiquiatra cirrótico que no cree en las pastillas, la hermana de un terrorista esquizofrénico, la poeta Sylvia Plath planificando su propia muerte, la extraña cicatriz en la espalda de un anciano que luchó en la guerra, una vieja gloria de las letras encerrada en un piso con una pierna gangrenada, un desahuciado que se niega a salir de la cama, una diva aficionada a la masturbación, un ejecutivo incapaz de controlar la ira y un tal Federico Jogenzoler empeñado en cumplir la promesa de asesinato que le hizo hace treinta años a su amigo Gregorio. Son algunos de los protagonistas de Malas influencias, un libro donde Sergio del Molino presenta a unos finales de raza que aspiran a morir matando o a matar muriendo; seres inadaptados que se arrancan de la piel las palabras que forjan sus historias. Un libro de intimidades y frustraciones en el que aletean sombras muy diluidas del realismo sucio americano.

«Entre el suicidio, la destrucción y el asesinato, sus personajes siempre caminan por la cuerda floja.»

Juan Jacinto Muñoz Rengel, Radio Nacional de España